Alcanzar la seguridad energética requiere, además de el desarrollo de nuevas tecnologías y la obtención de abundantes fuentes de energía, que los recursos se utilicen de forma óptima, es decir, que haya mejoras en la eficiencia energética, entendidas como la reducción de la energía utilizada para un determinado servicio o nivel de actividad.
Frecuentemente, al establecer sus políticas públicas en materia energética, los diversos gobiernos pasan por alto la importancia del buen manejo de los recursos ya disponibles y se enfocan en la adquisición de nuevos recursos, diversificación de las fuentes, o en el caso de los productores, la disponibilidad de reservas.
No obstante, la eficiencia energética ha ido cobrando importancia a medida que los retos de seguridad energética, sustentabilidad y medio ambiente la reclaman.
Para lograr la eficiencia energética existen diversos medios, entre los cuales se encuentran:
- Marcos regulatorios.
- Leyes y decretos
- Estrategias y planes de acción
- Mecanismos de financiamiento
- Arreglos institucionales.
- Organismos de ejecución
- Requisitos de abastecimiento
- Papel de los proveedores
- Compromiso de los participantes
- Cooperación del sector público y privado
- Asistencia internacional
- Mecanismos de coordinación
- Coordinación gubernamental
- Objetivos
- Evaluación2
Asimismo existen diversas posibilidades que desriben futuros escenarios de logros tecnológicos en cuanto a la eficiencia energética:
Potencial teórico: Ahorro de energía alcanzable bajo consideraciones teóricas de la termodinámica.
Potencial técnico: Representa un ahorro de energía alcanzable resultado de la aplicación de la eficiente tecnología comercial sin considerar los costos de reinversión.
Tendencia potencial del mercado: Es la mejora que se puede esperar después de un año de realizarse diversas condiciones. 3
Aún queda abundate trabajo